El Fondo Monetario Internacional mide 181 países en PIB (Producto Interno Bruto). Ahí, en el lugar 107, está Trinidad y Tobago. Un nivel de capitalización entre Botsuana y Bahréin. Ahí México está en el 12. En cifras, la economía de Trinidad y Tobago es 56 veces inferior a México. Tiene 1 millón y pico de habitantes, menos que en Zapopan.
Económicamente es un país amolado.
Pero para todos aquellos expertos en futbol que menosprecian a ese país en el futbol, para esos que en el minuto 2 del juego auguraban una goliza estrepitosa, para esos comentaristas que vaticinaban que los goles llegarìan en racimos, les informo que en Indice de Desarrollo Humano, Trinidad y Tobago está en el lugar 57 de 179 y México en el 51.
Ahí la medición es semejante.
Es una pena ganarle 2 a 1 en fut gracias a un churrazo del Kevin. Es una pena que sigamos con esa insana costumbre de minimizar a seres humanos que no tienen diferencias con nosotros.
No señores del futbol, no somos superiores que ellos en muchas cosas. Tampoco lo debemos ser en futbol. Solo que ellos no tienen nuestra soberbia y nuestra mediocridad.
Salvo Cuauhtémoc una vez más y alguno que otro, los demás jugadores y ese Aguirre, dan pena ajena.
Sólo decir que su capital, Puerto España, tiene menos habitantes que los valientes que asistieron al Estadio Azteca.
Y a pesar de ello, en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, ganaron 2 medallas, mientras nosotros 3. Tampoco gran diferencia.
Más respeto y menos vanidad nos vendrían bien.